5 cosas que NO debes escuchar si quieres tener una lactancia exitosa


La lactancia materna está rodeada de ideas preconcebidas, mitos y prejuicios. Las mujeres occidentales cargamos con una tremenda inseguridad frente a todo lo que respecta a nuestro cuerpo. Nunca estamos lo suficientemente flacas, o bronceadas, o lo que sea. Nunca es suficiente. Y eso, llevado a nuestra vida reproductiva y nuestra maternidad, se replica.

Por lo tanto, aunque desde el punto de vista fisiológico estamos perfectamente capacitadas para amamantar a nuestros hijos – siempre hay excepciones – nos cuesta creerlo. Y es que crecemos sin ver mujeres amamantar y escuchando muchas historias de fracaso. Tenemos pocos y malos referentes. Muchas de nosotras fuimos escasamente amamantadas y nos parece que es algo difícil, extremadamente sacrificado o algo reservado sólo para algunas.

Cuando nos toca ser madres, son millones los consejos y opiniones “expertas” que recibimos y muchas veces más que aportar atentan contra la fisiología del amamantamiento y por supuesto, como no, contra nuestra confianza.

Escuchamos de todo. La mamá, la suegra, la amiga, el pediatra, la pareja

, todo el mundo tiene algo que decir!. Y aunque los queramos con el alma, y entendamos que no hay mala intención detrás, es bueno discriminar que escuchar y que no.

Que no escuchar:

  • Yo no fui buena lechera…tuve poca leche y de mala calidad, no te sorprendas si te pasa lo mismo.

La producción de leche sigue la ley de la oferta-demanda, a mayor succión mayor producción. Mientras el bebé succione, habrá leche. La hipogalactia (baja producción de leche) real es muy rara. En general, que una mujer no tenga suficiente leche no tiene que ver con algo fisiológico, si no, con que el bebé está poco en el pecho. Con respecto a la calidad de la leche materna, es siempre buena y específica para cada guagua, aún en madres malnutridas. Es un tejido vivo en constate adaptación para satisfacer las necesidades de cada bebé. Por último, no existe aquello de “familias malas lecheras”, cada mujer es capaz de producir la leche que su guagua necesita en la medida que se respete la fisiología del amamantamiento y necesidades del bebé.

  • No le des antes de 3-4 horas, si no lo vas a mal acostumbrar

Una de las cosas más importantes para asegurar el éxito de la lactancia es la libre demanda. Esto quiere decir, ofrecerle el pecho al bebé cada vez que lo pida, cuantas veces sea necesario, y hasta que se suelte espontáneamente. En resumidas cuentas, olvidarse del reloj. Esto nos asegura una adecuada producción. Por lo demás, las demandas de alimentación no son iguales en todas las guaguas ni en la misma guagua en distintas etapas. Existen las llamadas “crisis de lactancia”, donde el bebé tiene picks de crecimiento, por lo tanto demanda mucho pecho para que la mamá pueda aumentar su producción. Si no hacemos caso de los requerimientos de nuestro hijo porque pensamos que llora para manipularnos o que se va a mal acostumbrar o que es imposible que tenga hambre si le dimos hace una hora, lo que va a pasar es que no produciremos la cantidad de leche que requiere.

  • Tienes que darle 10 minutos de un lado y 10 minutos del otro

Un poco parecido a lo anterior. La libre demanda no es sólo darle cuantas veces quiera, si no que hasta que ya no quiera más. La leche materna no es homogénea en su composición. Al principio de la toma es más acuosa y después viene la parte más grasa. Si le damos algunos minutos de un pecho y luego lo cambiamos al otro también por unos minutos, lo que va a pasar es que no va a llegar a la parte más grasa y puede presentar problemas de peso. Y ahí es cuando escuchamos la célebre frase: es que tu leche es delgada. No, eso no existe, que quede claro.

  • Tienes que aguantar el dolor, es parte de…

Uno de los consejos más nefastos. Nadie tiene que sufrir, muy por el contrario, podemos disfrutar!. El dolor es signo de que algo no anda bien, y lo más probable es que haya un problema de acople, es decir, que el agarre de la boca de la guagua al pecho no sea el correcto. Muchas veces agarran sólo el pezón, cuando lo que debe ocurrir es que tomen parte de la areola también. En general los problemas de acople son fáciles de corregir y eliminan el dolor en las tomas. Ojo que al principio puede haber sensibilidad de la piel, pero pasa a medida que la toma avanza y desaparece en algunos días o semanas como mucho.

  • A partir de los 6 meses, es muy grande, la leche es agua y no alimenta

La leche materna mantiene intacta su calidad siempre, independiente de la edad del lactante. Tanto así, que varía su composición según los requerimientos nutricionales del niño a distintas edades. La OMS recomienda la lactancia exclusiva los primeros 6 meses de vida y junto a alimentación complementaria hasta los dos años. Cada mamá y su guagua son libres de decidir hasta cuando amamantar, y no existe evidencia científica que ponga un límite superior.


55 vistas
  • Facebook
  • Instagram

+56 9 4920 3395

Las Condes, Santiago